La Confesión del Creyente de Sus Privilegios en Cristo

La Confesión del Creyente De sus Privilegios en Cristo

. . .pero con la boca se confiesa para salvación.
Romanos 10:10

Para el estudio de las palabras, vamos a ver dos palabras: confesión y salvación.

La palabra confesión viene de la griega homologeo  que significa literalmente: Hablar lo mismo (homos, lo mismo, lego, hablar) asentir, concordar, estar de acuerdo con, además denota confesar, declarar, admitir.

W. E. Vine dice: “En Romanos 10:9,10 (se confiesa) homologeo significa hablar libremente con osadía para hacer una declaración abierta; tal como una confesión hecha bajo el efecto de una profunda convicción de los hechos.”

Esta palabra se ve de este modo en Mateo 7:23 (declararé), Mateo 10:32 (confiese y confesare), Lucas 12:8 (confesare y confesará), Juan 9:22 (confesase), Juan 12:42 (confesaban), Hechos 23:8 (afirman), Romanos 10:9,10 (se confiesa), 1 Timoteo 6:12 (profesión), Tito 1:16 (profesan), 1 Juan 2:23 (confiesa), 1 Juan 4:2 (confiesa), 1 Juan 4:15 (confiese), 2 Juan 7 (confiesan), y Apocalipsis 3:5 (confesaré).

En nuestra traducción, Versión Reina Valera de 1960, se usan varias palabras para traducir homologeo, de las cuales veremos algunos de los significados que tienen en el diccionario:

AFIRMAR: Asegurar o dar por cierta una cosa / aseverar, declarar con seguridad.
CONFESAR: Manifestar uno sus hechos, ideas o sentimientos.
DECLARAR: Manifestar el ánimo, la intención o el afecto / Manifestar una cosa o empezar a advertirse su acción / Testificar en un juicio.
PROFESAR: Creer, confesar.

Vemos que la palabra homologeo tiene entre otros significados: afirmar, aseverar, confesar, declarar, manifestar, profesar y testificar.Es decir, todos sus significados tienen que ver con las palabras que nosotros hablamos después de haber visto o creído algo.

Veamos ahora la palabra griega que se usa para salvación: soteria Esta palabra denota liberación, preservación, salvación.

W. E. Vine nos dice que esta palabra nos habla de: (a) liberación material y temporal del peligro y el temor, en Hechos 27:34 (del mar), Filipenses 1:19 (de la prisión), Hebreos 11:7 (del diluvio); (b) de la liberación espiritual y eterna que Dios concede a aquellos que aceptan sus condiciones de arrepentimiento y fe en el Señor Jesús, el único en quien pueden ser obtenidas, Hechos 4:12, y a quien lo confiesa como Señor, Romanos 10:10; por este propósito el evangelio s el instrumento de salvación, Romanos 1:16, Efesios 1:3 (ver la palabra salvar); (f) de manera inclusiva, la suma de todas las bendiciones concedidas por Dios a los hombres por medio del Espíritu Santo, se ve en 2 Corintios 6:2, Hebreos 5:9, 1 Pedro 1:9-10, Judas 3.

W. E. Vine nos guía a la palabra salvar, que es la voz griega sozo; y dice lo siguiente acerca de esta palabra:

Significa salvar, es usada (tal como el sustantivo soteria, salvación) (a) liberación material y temporal del peligro, sufrimiento, etc., se ve en Mateo 8:25; Marcos 13:20; Lucas 23:35; Juan 12:27; 1 Timoteo 2:15; 2 Timoteo 4:8; Judas 5; de la enfermedad: Mateo 9:22; Marcos 5:34; Lucas 8:48, Santiago 5:15. (b) De la salvación espiritual y eterna obtenida por Dios inmediatamente para aquellos que creen en el Señor Jesucristo, como en: Hechos 2:47, 16:31; Romanos 8:24, etc.; (f) inclusivamente, de todas las bendiciones otorgadas por Dios a los hombres en Cristo, como en: Lucas 19:10; Juan 10:9; 1 Corintios 10:33; 1 Timoteo 1:15.

Del estudio de estas dos palabras podemos concluir que la confesión de la Palabra es: Declarar firmemente las mismas cosas que Dios dice acerca de los beneficios que la ha provisto para nosotros.

Como Operar en la Clase de Fe de Dios

En Efesios 5:1 dice: “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.”

Cuando Ricardito, mi hijo mayor, tenía tres años, empezamos la escuela dominical para niños. Las maestras nos contaron que Ricardito se había parado en una silla y se había puesto a predicar, pues quería hacer lo que su papá hacía siempre en los servicios.

Así son los niños, siempre imitan a sus padres.

Eso es lo que nos dice este pasaje; debemos imitar a Dios, tal como un niño imita a su papá. Debemos hablar como Dios habla, y debemos hacer lo que Dios hace; debemos convertirnos en sus imitadores.

En 2 Corintios 4:13 dice: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.” En este pasaje vemos la característica del espíritu de fe: Cree y Habla. Si tú quieres tener el espíritu de fe debes creer y hablar la Palabra de Dios.

En Romanos 10:10 vemos como actuar en la clase de fe de Dios: creer con el corazón y confesarlo con la boca.

Es muy interesante en la historia de la mujer que tenía el flujo de sangre (Marcos 5:25-34), que ella estaba diciendo continuamente: “Si tan solo toco su manto seré sana, si tan solo toco su manto seré sana, Si tan solo toco su manto seré sana.” Ella tenía el espíritu de fe, e iba diciendo esto una y otra vez, hasta que la fe se levantó para recibir su milagro, fue tocó su manto, y recibió la sanidad que había estado declarando con sus palabras. Ahí está el secreto de su sanidad: sus palabras.

Si tu crees lo que la Palabra de Dios dice, y empiezas a confesarlo con tu boca, tendrás las cosas que deseas recibir de Dios.

Como usa Jesús su fe

Jesucristo mismo uso la clase de fe de Dios.

En Lucas 8:22-25 vemos como usó Jesús su fe con el viento y el mar: “Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y partieron. Pero mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban. Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza. Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es este, que aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?”

Vemos aquí que Jesús utilizó sus palabras para calmar el viento y el mar; Jesús desató su fe a través de palabras.

En Marcos 1:23-27 dice: “Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, diciendo: ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?”

Jesús utilizó aquí sus palabras para echar fuera un demonio. Al oír el mandamiento de fe, el demonio salió.

En Marcos 11:12-14,20-22 dice: “Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. Y viendo de lejos una higuera que tenia hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamas coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos. Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Respondiendo Jesús les dijo: Tened la fe en [la clase de fe de] Dios.”

Jesús les esta diciendo a sus discípulos que la clase de fe de Dios es una fe que habla. Jesús le había hablado a la higuera y esta se había secado. La clase de fe de Dios es una fe que utiliza palabras.

En Juan 11:38-44 dice: “Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva y tenia una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, veras la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tu me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle y dejadle ir.”

Aquí Jesús le habló a un muerto, y el muerto resucitó.

Vemos que tanto el viento, como el mar, los demonios, los árboles y los muertos fueron obedientes a las palabras que Jesús habló.

Esta es la forma en que actuó la fe de Jesús, a través de palabras.

Jesús operó en la clase de fe de Dios. Así como Dios desató su fe; a través de palabras, Jesús también lo hizo. Jesús imitó a su Padre, y obtuvo los mismos resultados que Dios.

Como Usa Dios Su Fe

HEBREOS 11:3
3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

Dios constituyó el universo por medio de palabras. Viendo el relato de la creación en Génesis 1, podemos ver que cada vez que Dios habló sucedió algo.

GENESIS 1:3, 6, 7, 9, 11, 14, 20, 24, 26, 29
3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
7 Y fue así.
9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,
15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
29 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

En este pasaje vemos que Dios habló ocho veces y cada vez que lo hizo sucedió algo. Dios desató su fe por medio de Sus palabras.

Teniendo Una Fe Como la de Dios

Marcos 11:22-23
22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.

23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

En la nota al margen del verso 22 de la Versión King James dice: “Tengan la fe de Dios.”

Es decir, Jesús nos esta diciendo que debemos tener una fe como la de Dios. E inmediatamente nos dice como es la fe de Dios: Creer en el corazón que será hecho lo que decimos.

Esto se parece a la Ley de la Fe, creer con el corazón y confesarlo con la boca. Es decir, Dios opera a través de la Ley de la Fe. Nosotros debemos hacer lo mismo.

Para Todos los de Fe – Kenneth Hagin en el Perú

Para todos los de fe, que recibimos muchas bendiciones a través de las enseñanzas de Kenneth Hagin y su hijo el Pastor Kenneth Hagin Jr., les tenemos una gran noticia.

El Pastor Kenneth Hagin, fundador junto con su padre Kenneth Hagin del Centro de Entrenamiento Bíblico RHEMA en Tulsa, Oklahoma y con extensiones en varias partes del mundo; y Pastor Principal de la Iglesia Bíblica RHEMA, con más de 5,000 miembros viene al Perú del 2 al 4 de Diciembre para la Graduación de RHEMA Perú y dar un seminario en esos días.

En los próximos días iremos informando más acerca de este acontecimiento para que no vayan a perderselo.

Hiperfe

La Confesión Trae Posesión

Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, Y has quedado preso en los dichos de tus labios.

Proverbios 6 : 1 – 2

Al cristianismo se le llama la gran confesión, sin embargo, la mayoría de los cristianos que son derrotados lo son porque creen y confiesan las cosas incorrectas.

Si hablas las palabras del enemigo esas palabras lo derrotaran.

Las palabras llenas de fe te darán la victoria. Las palabras llenas de temor te derrotaran. Tus palabras son el arma más importante que tienes.

En Marcos 9:23 Jesus dijo: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible,” y en Mateo 17:20: ” . . . porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. “

Si puedes creer y decir lo que crees no habrá nada que sea imposible para ti.

El Poder de la Lengua

Proverbios 18:20-21
 20 Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios.
 21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.

Nuestra lengua tiene el poder para causar la vida o la muerte. Si aprendemos a usarla para nuestro beneficio seremos saciados.

Si no cuidamos las palabras que decimos hoy, es posible que tengamos problemas el dia de mañana.

Si dices: “Creo que voy a enfermarme,” es mejor que te quedes en casa porque ciertamente va ha enfermarse.

Si dices: “No voy a vender nada,” es mejor que busque otro empleo porque no vendera nada.

Debe de cuidar las cosas que habla; si no quiere que suceda algo, es mejor que no lo diga. Pero si quiere tener éxito y victoria en su vida debe empezar a decirlo.

Empiece su camino al exito a traves de sus palabras.

En los Capitulos 13 y 14 de Numeros podemos ver esta verdad en operacion desde el punto de vista negativo.

En el versiculo 14:2 dice: “Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos!” Y en el versiculo 14:28 Dios les respondio: “Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.”

En Hebreos 3:17 podemos ver el fin de ellos: “¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?”

Dios dijo que de la manera como ellos habian hablado, de esa manera iban a morir. Lo que nosotros hablamos determina nuestro futuro.

Si hablamos victoria tendremos victoria; si hablamos derrota seremos derrotados. Debemos cuidar nuestras palabras para caminar en victoria.

Como dice Marcos 11:23: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.”

Lo digas te sera hecho.

La Ley de la Fe – 3

Creer con el Corazón y Confesarlo con la Boca

En Romanos 10:10 hemos visto que “con el corazón se cree. . . .” ¿Qué se cree? Que lo que dice la Palabra de Dios es verdad.

Creer con el corazón es creer que la Palabra de Dios es verdad sin importar lo que digan las circunstancias.

En Romanos 10:17 dice que “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” La ley de la fe empieza cuando creemos con el corazón la Palabra de Dios y la fe se produce en él.

En la Segunda parte de Romanos 10:10 dice: “. . . pero con la boca se confiesa para . . . .” Es decir la fe para recibir algo se desata con las palabras. En 2 Corintios 4:13 dice: “Creí, por lo cual hablé;” Si has creído algo de la Palabra de Dios, lo siguiente que debes hacer es hablarlo.

En Marcos 5:27-29 podemos ver esta verdad.

Marcos 5:27-29
27 Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.
29 Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote

En este pasaje vemos que esta mujer estaba diciendo algo de manera continua. Ella decía “Si tocare tan solamente su manto, seré salva.” Sus palabras la motivaron para actuar en fe y recibir su sanidad.

Como vimos en Marcos 11:23, debemos decir tres veces mas de lo que creemos. Es decir que se requiere confesar tres veces más tiempo que el que necesitamos para creer.

Nuestra fe se desata por medio de nuestras palabras.

La Ley de la Fe es creer en el corazón y confesarlo con la boca.

La Ley de la Fe – 2

Para poder entender la confesión de fe, lo primero que debemos entender es la ley de la fe.

ROMANOS 10:8-10
8 Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos:
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

En este pasaje de la escritura vemos que la Palabra de Dios debe estar en nuestra boca y en nuestro corazón. Además encontramos la clave para la ley de la fe: creer en el corazón y confesarlo con la boca.

Por ejemplo, en este pasaje vemos la forma como una persona nace de nuevo:

1. Confiesa con la boca que Jesús es el Señor.

2. Cree en el corazón que Dios lo levanto de los muertos.

SEGUNDA DE CORINTIOS 4:13
13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.

Según este pasaje, el espíritu de fe se muestra en que si una persona cree algo debe decirlo. Esta es la ley de la fe en operación, una persona que tiene el espíritu de fe debe hablar las cosas que cree.

MARCOS 11:23
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Una vez mas vemos la importancia de decir con nuestra boca las cosas que creemos en nuestro corazón. En especial, notemos que este pasaje dice tres veces decir pero una sola vez creer. Es decir, debemos hablar tres veces más de lo que creemos.